Descorche


El descorche tiene numerosas pautas regladas:

 

  • Sólo se extrae una parte del corcho del árbol, en primer lugar para evitarle un excesivo estrés fisiológico y en segundo lugar porque sólo es interesante extraer el corcho con una calidad tecnológica adecuada.

 

  • Se extrae exclusivamente el corcho, constituido por células muertas, respetando la capa madre, formada por células vivas, siendo la parte superior de ésta, el felógeno, la responsable de la formación del corcho. Aunque esta delgadísima capa muere al poco del descorche, en el alcornoque tiene la virtud de regenerarse en pocos días y adquirir de nuevo la capacidad de producir corcho.

 

  • Se extrae en una época del año muy concreta: desde finales de primavera hasta la mitad del verano, que es cuando el corcho se da bien, es decir, se puede extraer sin dañar las capas de células vivas del interior del árbol.

 

  • Se extrae con una periodicidad determinada: en Extremadura, entre dos descorches sucesivos transcurren al menos 9 años, y en determinadas regiones del área del alcornocal puede llegarse incluso a 15 años.

 

La saca tradicional se realiza fundamentalmente con la ayuda del hacha corchera, que es un hacha especialmente adaptada al trabajo de descorche, ya que el radio de curvatura del filo es más pequeño que el del hacha para madera, los extremos del filo (gavilanes) son muy punzantes y el mango es ligeramente curvo y acabado en bisel. Estas modificaciones le permiten al sacador realizar las diferentes operaciones del descorche: abrir y trazar, que consisten en realizar una serie de cortes verticales y horizontales sobre el corcho; ahuecar, que es golpear con la parte posterior del hacha en los cortes realizados previamente; dislocar, que es comenzar el desprendimiento de las planchas entre sí y de la capa madre; y separar, que es desprender completamente las planchas del árbol. Además del hacha se utiliza la burja, una palanca de madera que ayuda a descorchar las partes altas del árbol y a sacar las zapatas (corcho de la base del árbol); la escalera, una escala simple y ligera que sirve para trabajar en las partes altas del árbol; y la navaja de rajar, que sirve para cortar las planchas de corcho facilitando su transporte.

 

Fuente: INSTITUTO DEL CORCHO, LA MADERA Y EL CARBÓN VEGETAL (ICMC - IPROCOR).

  • Se recomienda contar con el informe de la calidad de corcho del Instituto CMC previo al descorche.

 

  • Es obligatorio descorchar entre el 1 de junio y 1 de septiembre.

 

  • No se debe descorchar en días de lluvia o con vientos cálidos y secos.

 

  • Se prohíbe realizar heridas en la capa madre.

 

  • Se recomienda utilizar hachas corcheras del tipo extremeña, portuguesa o andaluza, también se podrán emplear medios eléctricos o mecánicos que no dañen la capa madre.

 

  • Hay que desinfectar las herramientas con productos admitidos por el Código Internacional de Prácticas Taponeras, como por ejemplo agua oxigenada.

 

  • Se desbornizará cuando la circunferencia a 1,3 metros sea superior a 70 cm.

 

  • Durante la saca se deben limpiar los chupones (diámetro máximo de 3 cm) de las ramas principales del árbol.

 

  • Las ramas se sacarán cuando su perímetro sea superior a 60 cm.

 

  • Hay que realizar un buen remate de los cuellos y zapatas para dificultar la entrada de insectos y enfermedades entre el corcho y la capa madre.

 

  • Evitar todo contacto de las herramientas con la tierra.

 

  • Rajar las planchas separando de ellas los trozos de bornizo, zapatas, albardas y corcho con chancro y hormigueros.

 

  • Reunir las planchas evitando en lo posible su contacto con la tierra y separando los distintos tipos de corcho, que se apilarán por separado. Las planchas que deban ir en contacto con el suelo se colocarán con la espalda hacia el mismo.

 

  • Para el apilado en el campo, se deben seguir las recomendaciones del Código Internacional de Prácticas Taponeras.

 

  • Al finalizar la saca se debe hacer un parte donde figuren la cantidad de productos obtenidos, contenido en humedad, número de trabajadores, estructura laboral, número de días empleados, climatología, incidencias, etc.

 

  • Transcurridos 2-4 años después de la saca, se recomienda realizar la operación de rayado siguiendo las colenas, para mejorar la calidad del corcho y facilitar su saca en el siguiente turno.

 

Fuente: INSTITUTO DEL CORCHO, LA MADERA Y EL CARBÓN VEGETAL (ICMC - IPROCOR).

 

 

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